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Alcoholismo y sus efectos

El alcoholismo es considerado una enfermedad, en donde la persona que la padece tiene una gran necesidad de ingerir alcohol, por lo que existe dependencia del tipo física del mismo y cuando no es posible su infesta, la persona manifiesta síntomas de abstinencia; en vista de que la persona con alcoholismo no tiene control sobre la cantidad de alcohol que consume, la misma va a ir aumentando debido a la tolerancia que se desarrolla a esta droga.

A pesar de que en algún momento de la vida, la mayoría de las personas han consumido alcohol, esto no quiere decir que sean alcohólicos, ya que algunas personas solo lo hacen en reuniones o como un hábito social; pero aún así se debe tener en cuenta que incluso a dosis bajas el alcohol puede tener efectos adversos en patologías de base o incluso alterar el metabolismo de fármacos que se encuentre recibiendo la persona.

Alcoholismo

Actualmente, el alcoholismo se ha asociado con una disminución de la esperanza de vida de 10 años, sin importar el grupo cultural o socioeconómico al cual pertenezca el alcohólico, además, una persona que lleve más de cinco años ingiriendo grandes cantidades de alcohol al día, tiene más del 80% de probabilidad de desarrollar problemas graves.

¿Cómo el alcohol ocasiona daño en el organismo?

  • El principal metabolito del alcohol es el etanol, una molécula pequeña que tiene la capacidad de desplazarse con facilidad entre las membranas.
  • La concentración de alcohol en la sangre es expresada en miligramos o gramos de etanol por cada 100 mililitros.
  • El etanol es un depresor del sistema nervioso central y a pesar de que en pocas cantidades puede producir una estimulación conductual moderada, en cantidades más elevadas, disminuye la actividad neuronal.
  • El alcohol es absorbido por varias vías, una pequeña cantidad por la mucosa bucal y esofágica; en cantidades moderadas por el estómago y el intestino grueso, y la mayor parte es absorbida por el intestino delgado.
  • El alcohol es excretado por los pulmones, la orina y el sudor, sin embargo, la vía de metabolización más importante se encuentra en el hígado.
  • A pesar de que el alcohol aporta calorías, no tiene ningún tipo de nutriente o mineral, e incluso interfiere en el proceso de absorción de las vitaminas y en su almacenamiento.
  • Si una persona en ayunas consume grandes cantidades de etanol puede sufrir una hipoglicemia, generando intolerancia a la glucosa; en algunos casos se puede presentar una acidosis alcohólica.

Criterios diagnósticos del alcoholismo:

En el alcoholismo se deben tener claras dos situaciones distintas, que son las siguientes:

  • Dependencia de alcohol: Son problemas repetidos relacionados con el consumo de alcohol, en al menos tres de siete áreas funcionales en un lapso de un año.
  • Abuso alcohólico: Son problemas repetitivos ocasionados por el alcohol, en cualquiera de las cuatro áreas vitales, las cuales son la social, la interpersonal la laboral y la legal; también se define como la repetición de situaciones peligrosas, por ejemplo, conducir en estado de ebriedad. Que una persona abuse del alcohol no quiere decir que sea dependiente de él.

Criterios diagnósticos según CIE-10:

  • La persona presenta tolerancia, que se refiere a la necesidad de consumir mayores cantidades de alcohol para alcanzar el mismo efecto.
  • Se manifiestan síntomas de abstinencia si la persona reduce el consumo de alcohol o lo suspende.
  • A pesar de tener conocimiento acerca de las consecuencias del consumo de alcohol, aún continúan consumiéndolo.
  • Se abandonan otras actividades por estar preocupados solo por el consumo de alcohol.
  • No hay capacidad para poder controlar la cantidad de alcohol que se consume y la misma aumenta cada vez más.
  • La persona expresa un deseo fuerte, además de compulsivo de consumir alcohol.

El alcohol y problemas con la ley

Fases del alcoholismo:

Fase pre-alcohólica:

La persona utiliza el alcohol como un medio para atenuar estados emocionales alterados, pero a medida que va haciendo esto, la cantidad de alcohol que consume va aumentando progresivamente, por lo que el organismo se acostumbra a esto y desarrolla tolerancia; aún así, no se presentan alteraciones del funcionamiento físico ni psicológico.

Fase prodrómica:

Esta va apareciendo gradual y lentamente, la necesidad de consumir alcohol incrementa, por lo que la persona comienza a presentar alteraciones relacionadas con la conducta del consumo, como son: beber más rápido, beber a escondidas, siempre pensar en beber, entre otras.

Fase crítica:

Es en esta fase en donde la persona es incapaz de parar el consumo, se manifiestan cambios de humor y hay pérdida del control; comienzan a haber consecuencias tanto en la vida familiar como en la laboral, en vista de que el epicentro de la vida del consumidor es el alcohol y aparecen las primeras manifestaciones físicas relacionadas con el consumo.

Fase crónica:

En vista de que si dejan de consumir alcohol aparecen síntomas de abstinencia, entonces permanecen ebrios casi constantemente; en esta fase se puede observar un deterioro marcado de la vida social de la persona, además de presentar alteraciones orgánicas.

Hombre ebrio

Efectos del alcoholismo en aparatos y sistemas:

Los efectos que produce el alcohol en el organismo van a depender no solo de la concentración del mismo en la sangre, sino también de su velocidad de aumento en el plasma y de la existencia de otras drogas simultáneamente. A continuación se mencionan algunas concentraciones sanguíneas de alcohol y los efectos que produce:

  • 0,02 g/100 mL: Hay una sensación leve de ebriedad y se pierden algunas inhibiciones.
  • 0,08 g/100 mL: Hay disminución de las funciones cognitivas y de las capacidades motoras.
  • 0,20 g/100 mL: Hay incoordinación motora, balbuceo al hablar, deficiencia en el juicio e irritabilidad.
  • 0,30 g/100 mL: La persona entra en un estado de coma superficial, con la consecuente disminución de sus signos vitales.
  • 0,40 g/100 mL: Muerte.

Siempre se debe recordar que el alcohol ocasiona efectos perjudiciales en el organismo y que las personas que padecen de alcoholismo están aún más predispuestas a estos efectos, como son los que serán descritos a continuación:

Sistema nervioso central:

  • Amnesia anterógrada temporal: Esto se refiere al olvido parcial o total de las situaciones ocurridas mientras la persona bebía.
  • Perturbación del sueño: Esto se presenta luego de ingerir algunas copas de alcohol y aunque al principio ayuda a la persona a conciliar el sueño, el resto de la noche se produce insomnio; además de esto, altera las fases normales del sueño, acortando el tiempo de duración de la fase de movimientos oculares rápidos y el profundo.
  • Ronquidos: Pueden presentarse por la relajación de los músculos de la faringe.
  • Exacerbación de la apnea del sueño.
  • Deficiencia del juicio y alteración de la coordinación: En conjunto, estas alteraciones aumenta el riesgo de sufrir lesiones.
  • Neuropatía periférica: Que se observa con frecuencia en pacientes con alcoholismo (5-15%), es parecida a la neuropatía periférica del diabético, caracterizada por disminución de la sensibilidad en ambos miembros y parestesias.
  • Degeneración o atrofia cerebelosa: Sólo la presentan un 1% de los alcohólicos y se caracteriza por dificultad progresiva para la bipedestación y la marcha, se acompaña de nistagmo leve.
  • Síndromes de Wernicke y de Korsakoff: El primero consiste en oftalmoparesia, ataxia y encefalopatía; mientras que el segundo en amnesia anterógrada y retrógrada; pero estos síndromes solo se presentan en uno de cada 500 alcohólicos.
  • Problemas cognitivos: Estos se presentan en personas que han tenido intoxicaciones acentuadas y persisten por semanas e incluso meses.
  • Atrofia encefálica: Se presenta en el 50% de las personas con alcoholismo y consiste en ventriculomegalia y ensanchamientos de los surcos corticales.
  • Trastornos psiquiátricos: Como la tristeza acentuada que sigue a una borrachera copiosa, esta se prolonga durante semanas; ansiedad que se relaciona con el síndrome de abstinencia; alucinaciones auditivas y delirios paranoides.
  • Otros: Cuando se consumen grandes cantidades de forma aguda, se asocian cefalea, náuseas, vómitos, sed y fatiga; mientras que al día siguiente se presenta el síndrome de resaca.

Aparato gastrointestinal:

Esófago y estómago:

  • Inflamación esofágica y del estómago.
  • Epigastralgia.
  • Hemorragia gastrointestinal.
  • Gastritis hemorrágica.

Si quieres conocer más acerca de la gastritis, pincha aquí. 

Páncreas e hígado:

  • Pancreatitis aguda: La incidencia de estos casos es tres veces mayor en personas alcohólicas y representa el 10% de los casos totales de pancreatitis.

Para saber más de la pancreatitis, te recomiendo leer: Pancreatitis aguda. 

  • Acumulo de grasa: Esto sucede como consecuencia de la disminución de la gluconeogénesis hepática que lleva a reducción de la cantidad de glucosa, habiendo mayor producción de lactato y menor oxidación de ácidos grasos.
  • A largo plazo: Son efectos que se producen debido a la gran cantidad de alcohol consumida por largos periodos de tiempo, se incluyen la cirrosis hepática (se observa en el 15% de todos los alcohólicos), la hepatitis alcohólica y la esclerosis perivenular hepática.

Si te interesa saber más acerca de la hepatitis crónica, pincha aquí. 

Cáncer:

  • Cuatro bebidas alcohólicas al día incrementan tres veces el riesgo de cáncer de boca y esófago.
  • Mientras que siete o más bebidas aumentan el riesgo de padecer otros tipos de cánceres.

Sistema hematopoyético:

  • Aumento del volumen corpuscular medio.
  • Disminución de la producción de leucocitos.
  • Alteración de la movilidad y adherencia de los granulocitos.
  • Trombocitopenia leve: La cual se presenta en el síndrome de abstinencia y desaparece de 7-10 días después; la misma persiste cuando hay cirrosis hepática o esplenomegalia congestiva.
  • Otros: Cuando el consumo acentuado de alcohol se acompaña de un déficit de ácido fólico, se pueden presentar: neutrófilos hipersegmentados, reticulocitopenia e hiperplasia de la médula ósea.

Aparato cardiovascular:

Algunos de los efectos del alcoholismo en el sistema cardiovascular incluyen:

  • Disminución leve de la presión arterial: Esto ocurre con el consumo agudo de alcohol y se produce por disminución de la contractilidad del miocardio y vasodilatación periférica.
  • Hipertensión arterial: El consumo de tres o más copas de alcohol al día predisponen a padecer de hipertensión arterial leve a moderada.
  • Arteriopatía coronaria: Los alcohólicos crónicos tienen un riesgo seis veces mayor de presentar eventos coronarios.
  • Arritmias auriculares o ventriculares.

Aparato genitourinario:

  • Amenorrea: Se presenta en mujeres que consumen grandes cantidades de alcohol.
  • Disminución del tamaño de los ovarios.
  • Abortos espontáneos.
  • Esterilidad: Debido a la ausencia de cuerpos amarillos.

Funcionamiento sexual:

  • Aumento del impulso sexual en hombres.
  • Disminución de la capacidad eréctil.
  • Atrofia testicular irreversible: A pesar de que no es muy común puede observarse en hombres con alcoholismo crónico; se acompaña de reducción de túbulos seminíferos, disminución del volumen eyaculador y descenso en el recuento de espermatozoides.

Desarrollo fetal:

Al consumo de alcohol durante el embarazo se asocia el síndrome de alcoholismo fetal, el cual se presenta como una combinación de los siguientes fenómenos:

  • Limitaciones del movimiento articular.
  • Dientes pequeños con defectos del esmalte.
  • Cambios faciales con pliegues oculares epicánticos.
  • Comunicaciones interauriculares o interventriculares.
  • Conchas auriculares poco formadas.
  • Surco palmar aberrante.
  • Microcefalia con retraso mental.

Identificación de una persona alcohólica:

Al evaluar a una persona que posiblemente tenga problemas con el alcohol, se deben tener en cuenta las manifestaciones asociadas con el consumo que presenten, sin embargo, en vista de que esto no es suficiente, se recurre al uso de dos pruebas de laboratorio que son sensibles y específicas en personas que consumen más de seis bebidas al día y son:

  • Medición de gutamiltransferasa gamma: Valores superiores a 35 U.
  • Medición de transferrina deficiente en carbohidrato: Valores que superan las 20 U/L.

Otros hallazgos que son sospechosos de pacientes alcohólicos incluyen:

  • Hipertensión arterial leve y fluctuante.
  • Infecciones recurrentes, como son las neumonías.
  • Arritmias cardíacas sin causa aparente.
  • Cirrosis hepática.
  • Hepatitis inexplicable.
  • Neuropatía periférica.

Como se pudo observar, el alcoholismo es una patología sistémica que afecta cada vez a más personas, viéndose vulnerables las poblaciones más jóvenes debido al ambiente social en el cual se desenvuelven, por lo que es importante reconocer estos casos de forma precoz para atacarlos a tiempo y evitar las complicaciones asociadas.

El alcoholismo no solo se asocia a efectos a nivel de la esfera física como todos los que se describieron previamente, sino también con problemas  a nivel afectivo y social, afectando de esta manera el desenvolvimiento laboral y familiar; haciendo que la persona se aísle y le sea más difícil superar la adicción.

Con estas personas es importante hacerles saber el problema que tienen con el alcohol, además de relacionarlo con el motivo de consulta para que así entiendan la importancia de dejar el hábito, pero todo debe hacerse con calma y explicando estrategias  y pasos a seguir para que puedan dejar atrás el alcoholismo.

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